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Home > Training > El dibujo vectorial como apoyo al 3D > Técnicas con pinceles (III)
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Por favor: no hagas un copiar-pegar de este material en tu página, weblog o foro sin mi permiso. En su lugar puedes incluir un link a esta página.
1. Algunos consejos para dibujar con trazados bézier
2. Técnicas con pinceles (I). Art Brushes
3. Técnicas con pinceles (II). Pattern Brushes
4. Técnicas con pinceles (III). Pattern Brushes Extra
  5. Transiciones y mucho más
6. Motivos de relleno
7. Distorsiones, distorsiones, distorsiones
8. Bèzier versus NURBS

Técnicas con pinceles (III)

En el tutorial anterior vimos cómo utilizar los “pattern brushes” o pinceles de repetición de Illustrator para facilitarnos la creación de una estructura 3D, que de otra manera hubiera sido mucho más difícil de realizar. Ahora vamos a ampliar esta técnica para poder desarrollar estructuras todavía más complejas.

Empezaremos por crear un módulo base como el de la derecha. Fijaos que para colorear cada uno de sus componentes he utilizado una serie de colores predefinidos y guardados en la paleta “Swatches”. Si no lo habeis hecho ya visitad el final de esta página para ver lo que queremos construir ;-)

  Creamos un módulo base usando colores predefinidos en una paleta de colores
Volviendo al anterior tutorial: fijáos que diseñábamos un elemento que se repetía “fluyendo” a lo largo que las líneas que habíamos dibujado. Pero ¿qué ocurre si intentamos introducir una esquina con un giro de 90º? ¿y qué pasa con el inicio y el final de nuestros trazados? Sería interesante poder hacer que tuvieran un remate diferente al resto de los tramos ¿no?. Pues todo esto lo podemos conseguirlo con este tipo de pinceles. Veamos el proceso.
A partir del módulo base generamos los diferentes segmentos que necesitamos
Módulo base
Esta primera pieza que hemos construido en realidad no va a formar parte de nuestro nuevo pincel, sino que nos servirá para crear los diferentes segmentos que necesitamos. Es muy importante trabajar con mucha precisión utilizando los snaps de las guias inteligentes (“Smart Guides”) para que todas las piezas encajen.
  Giro 90º
Sobre una copia de nuestro módulo base introducimos unos cuantos cambios hasta crear una figura que sirva para las esquinas. Fijaos que ha habido que cambiar la orientación de la trama de líneas girándolas 90º respecto a la bisectriz, para que la pieza pueda ensamblar correctamente con los demás tramos.
  Tramo intermedio
Este se corresponde con el segmento que realizamos en el anterior tutorial. Para poder construir todas estas variantes es muy útil la herramienta para hacer operaciones booleanas (“Pathfinder”). Repartid los elementos en diferentes layers para tener un mejor control sobre cada una de las partes.
  Terminación
Con esta pieza se rematarán los trazados, al principio y al final, para que no quede la rejilla interior al descubierto. En el anterior ejemplo de las vías de tren, con este tipo de pieza podríamos haber añadido los remates finales o topes que se encuentran en una estación de ferrocarril.
Es importante controlar cómo dejamos los trazados
Si nos fijamos en la versión de alambre (“Outline”, como la llama Illustrator) vemos que en el módulo base habíamos dejado que los trazados de la rejilla interior llegasen hasta el límite de nuestro cuadrado, por debajo de los marcos de colores. Es importante adelantarse a lo que necesitaremos: para las tres piezas que hemos creado después nos hacía falta tener ese “material extra”, ya que hemos eliminado parte de los marcos exteriores. Pero por otro lado, en las zonas donde permanecen los marcos hemos aplicado una booleana para eliminar la rejilla que iba por debajo. De este modo conseguiremos una estructura final en los trazados más “limpia” (una vez expandido nuestro recorrido).
Antes de crear el nuevo pincel ponemos a prueba nuestras piezas sobre un recorrido
Antes de crear el nuevo pincel ponemos a prueba nuestras piezas sobre un recorrido —distribuyéndolas manualmente— para ver si todo encaja. He utilizado una estructura con la misma forma que la que aparece esquematizada en el interface de la propia paleta de creación de los pinceles, empleando la nomenclatura <A-B-C-D-E> para identificar a las distintas piezas.
Y antes de arrastrar cada una de estas piezas a la paleta correspondiente aún nos quedará hacer dos pequeñas operaciones
Y antes de arrastrar cada una de estas piezas a la paleta correspondiente aún nos quedará hacer dos pequeñas operaciones. Pequeñas, pero muy importantes:

— La pieza (D) Inicio deberemos girarla 180º
— La pieza (C) Izquierda tendremos que modificarla aplicándole una simetría respecto a su bisectriz (situada a -45º)

Ahora ya podemos utilizar cada una de estas cinco piezas para generar todos los componentes de nuestro nuevo pincel de repetición.
Arrastramos cada módulo a la paleta “Swatches” para definir un motivo de relleno con cada uno   Para ello tendremos que empezar por arrastrar cada módulo a la paleta “Swatches”. Sí, habéis leído bien: a esta paleta y no a la de los pinceles (“Brushes”), ese es el primer paso. De este modo generaremos cinco motivos de relleno que luego asignaremos a cada segmento correspondiente de nuestro pincel.

Para los que no estéis familiarizados con Illustrator: la paleta “Swatches” puede contener 3 tipos de elementos distintos: colores, degradados y motivos de relleno. Fijaos en los iconitos que están abajo del todo: con el primero activado podremos ver todo a la vez; con el siguiente sólo los colores; con el tercero sólo los degradados; y con el cuarto sólo los motivos de relleno, que se generan de un modo tan simple como el que hemos visto: arrastrando cualquier “cosa” a esta paleta.

Importante: dadle unos nombres coherentes e identificables a cada motivo de relleno, por ejemplo “(A) Recto”, “(B) Derecha”, etc.
Después ya podemos crear un nuevo “Pattern brush” y asignar cada uno de los motivos que hemos definido a su segmento correspondiente
Una vez que ya hemos arrastrado cada una de nuestras cinco piezas a la paleta “Swatches”, podemos ir a la paleta “Brushes”, crear un nuevo pincel —indicando que sea de tipo “Pattern Brush”— y entonces se nos abrirá el panel de opciones que tenéis arriba a la derecha. Fijaos que en el listado, debajo de “None” y “Original” aparecen todos los nombres de los cinco motivos de relleno que acabamos de crear en el paso anterior, porque esta ventana “bebe” esa información de la otra paleta.

Ahora ya sólo queda asignar cada motivo al segmento para el que ha sido concebido: clickais en los cuadritos superiores y después de cada click le asignais el motivo que le corresponde de entre la lista inferior. Veréis que la miniatura del motivo se colocará dentro del cuadrito.

Una vez hecho esto ya podemos cerrar esta ventana aceptando en el “OK” y veremos cómo ha aparecido nuestro nuevo pincel de repetición en la paleta “Brushes”. Este es el momento de dibujar un trazado con diferentes cambios de dirección y comprobar que todo está en su sitio. Y tranquilos, si veis que alguno de los componentes no encaja podéis solucionarlo: acudís a los módulos iniciales que habíais diseñado, lo modificais de acuerdo con lo que el resultado obtenido os indique, y lo arrastráis de nuevo a la paleta “Swatches” justo encima del motivo que queréis reemplazar pero manteniendo pulsada la tecla “ALT”. De este modo, el motivo que originaba el problema se habrá sustitido. Ahora abrís la paleta “Brushes” y asignáis el motivo modificado al segmento pertinente, y de este modo vuestro trazado se verá actualizado.
Diseñamos un recorrido y le aplicamos nuestro nuevo pincel

Una vez que hayáis diseñado el recorrido que necesitéis y estéis satisfechos con el resultado, será importante que “expandáis” el resultado y así obtener los paths necesarios para llevaros a vuestro programa 3D (o a Photoshop si queréis trabajarlo como una textura y jugar con los trazados interactivamente).

Es conveniente que guardéis una copia de la versión sin expandir —en otro layer, por ejemplo—. Y también es conveniente que trabajéis sobre el resultado para obtener unos trazados más “limpios”. Las herramientas booleanas (“Pathfinder”) son muy buenas para esta labor.

Os aconsejo que distribuyáis cada color en un layer distinto, para lo cual os vendrá muy bien utilizar la orden Select > Same > Fill Color, que permite seleccionar de un modo muy ágil todo aquello que tiene un mismo color de relleno.

  Cuando estemos satisfechos expandimos todo para generar los trazados de cada piececita
El tener cada color en un layer diferente, además de facilitaros el trabajo de “limpieza” también puede venirnos bien para exportar cada uno de estos layers por separado —cada uno en un archivo diferente— y de este modo tenerlo todo mucho más estructurado y ordenado en nuestro software 3D (o en la paleta de trazados de Photoshop).
Y nos lo llevamos a nuestro programa 3D favorito para trabajarlo
No se qué os parecerá a vosotros, pero desde mi punto de vista, con ninguno de los programas de modelado que conozco resulta tan ágil crear una estructura de este tipo como ayudándonos de Illustrator y sus pinceles. Una vez que tenemos las formas importadas en 3D, aplicamos unas cuantas extrusiones y solucionado. Es verdad que si no hemos manejado nunca este software hay que aprender y dominar una nueva herramienta, pero una vez conseguido, la flexibilidad y libertad de movimientos son altísimas.

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All images copyright Cristóbal Vila