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Home > Training > El dibujo vectorial como apoyo al 3D > Técnicas con pinceles (I)
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Por favor: no hagas un copiar-pegar de este material en tu página, weblog o foro sin mi permiso. En su lugar puedes incluir un link a esta página.
1. Algunos consejos para dibujar con trazados bézier
2. Técnicas con pinceles (I). Art Brushes
3. Técnicas con pinceles (II). Pattern Brushes
4. Técnicas con pinceles (III). Pattern Brushes Extra
  5. Transiciones y mucho más
6. Motivos de relleno
7. Distorsiones, distorsiones, distorsiones
8. Bèzier versus NURBS

Técnicas con pinceles (I)

Una de las herramientas que más utilizo cuando he de echar mano de un dibujo vectorial (tanto si es para hacer un logotipo, una ilustración técnica, unos perfiles de apoyo para el modelado 3D, o los trazados iniciales para elaborar alguna textura…) son los pinceles —brushes— de Illustrator.

Es una herramienta tan potente que vamos a dedicarle varios capítulos. En este primero veremos la técnica base para crear un tipo de pinceles, que Illustrator llama “artísticos” —Art Brushes—. Supongo que los llaman así porque a través de ellos también podemos imitar los trazados propios de una herramienta de dibujo artístico (un trazo de rotulador de fieltro, una pincelada “rota” de tinta china, unas salpicaduras…). De hecho el programa viene con una biblioteca predefinida para conseguir tales efectos. Pero aquí vamos a usarlos para conseguir otros fines.

Lo más interesante es que el resultado obtenido se puede “expandir” para convertirlo en un trazado simple que podremos exportar a nuestro software de modelado 3D o llevarnoslo a Photoshop y utilizarlo para generar máscaras vectoriales.

Bueno, empecemos. Fijaos en la ilustración de la derecha: en la mayoría de programas de dibujo con béziers podemos variar el grosor y el color de los trazos, así como el comportamiento de los extremos, para conseguir que sean de perfil simple (A, el más habitual), de perfil redondeado (B) o de perfil extendido (C).

Pero ¿y si queremos conseguir que el grosor del trazo vaya variando a lo largo del mismo para hacer que, por ejemplo, en los extremos quede afilado y puntiagudo, como en el ejemplo D?

Este es uno de los casos donde podemos emplear los pinceles. Veamos cómo hacerlo con Illustrator (no estoy seguro de se estas herramientas están presentes en Freehand, CorelDraw u otros softwares de dibujo vectorial).

  ¿Cómo creamos el ejemplo D?
Creamos dos círculos Obtenemos la intersección Expandimos el resultado de la intersercción
1.
Tenemos que crear la “materia prima” para construir nuestro pincel. Podríamos dibujar directamente con la plumilla, pero a mi me gusta más utilizar siempre que sea posible formas nativas (el círculo o la elipse, un triángulo equilátero, el cuadrado…).

En este caso dibujamos un círculo y creamos una copia desplazandola en vertical, hasta hacer que tengan una zona de intersección como en la figura.
  2.
A continuación obtenemos la intersección entre las dos figuras mediante el uso de la herramienta “pathfinder”.

La ventaja de hacerlo así en lugar de dibujar “a mano alzada” esa figurita central con la plumilla, es que podemos estar seguros de que el resultado es perfectamente simétrico en los dos ejes, horizontal y vertical.
  3.
Si nos fijamos en la figura anterior, tras aplicar la herramienta de intersección, Illustrator sigue manteniendo las dos formas iniciales como elementos “vivos” (podríamos transformarlos y la intersección se actualizaría automáticamente, vendría a ser como el “histórico” que tienen algunos programas de modelado).

Clickando el botoncito “Expand” nos quedamos con la figura final, deshaciéndonos de los dos círculos.
Lo arrastramos a la paleta brushes Seleccionamos el tipo Art Brush
4.
Ya tenemos nuestra “materia prima” para crer un primer pincel. Ahora podemos seleccionar la forma y arrastrarla a la paleta “Brushes”. En ese momento nos aparecerá un cuadro de diálogo donde nos preguntará qué tipo de pincel queremos crear. Seleccionamos “New Art Brush”. En otros tutoriales veremos lo que se puede conseguir con los “Pattern Brushes”, también muy interesantes.
Escogemos Method: tints   5.
Este tipo de pincel, Art Brush, lo que hace es distorsionar nuestra figura a lo largo del recorrido del trazado donde lo apliquemos.

En el cuadro de diálogo que aparece a continuación podríamos darle nombre al pincel, cambiar su dirección, tamaño, etc (experimentad con esas opciones).

Yo habitualmente lo dejo todo como viene por defecto, excepto una cosa: siempre activo la opción “Tints” en el cuadrito de la colorización. Luego veremos para qué.
Podemos expandir el resultado
6.
Y ya está. Una vez que le demos al OK en el cuadro de diálogo anterior, veremos que en nuestra paleta “Brushes” habrá aparecido nuestro primer pincel. Si ahora dibujamos cualquier curva y clickamos en nuestro pincel, dentro de la paleta, automáticamente veremos como la forma que habíamos creado se distribuye perfectamente a lo largo del trazado.

Si activamos el modo de visualición “Outline” (que vendría a ser como el wireframe de los programas 3D), veremos que seguimos teniendo simplemente un trazado vectorial único, una línea curvada, que podremos modificar con total libertad y por la que nuestro pincel siempre irá “fluyendo”.

Pero claro: esto es algo que está muy bien y funciona a las mil maravillas mientras nos mantengamos dentro de Illustrator. Pero ¿qué pasa si queremos llevarnos esta forma a Photoshop para utilizarla como una máscara vectorial? ¿o a 3DMax o cualquier otro software 3D como perfil para extruir?. Evidentemente, si no hacemos nada más, lo que nos aparecerá será simplemente un trazado, sin variaciones de grosor.

Lo que tenemos que hacer es crear un “outline” de nuestra forma, aplicando la orden “Expand Appearance” en el menú “Object” (exactamente lo mismo que el campo de las artes gráficas hay que hacer para preparar la geometría para ser cortada en vinilo de rotulación). Ahora ya podremos copiar este nuevo trazado cerrado y pegarlo en Photoshop, o exportarlo para abrir desde nuestro programa 3D favorito.

 

Hemos visto como crear un primer pincel a partir de la forma de huso inicial. Podemos crear fácilmente otros dos pinceles complementarios haciendo dos copias de nuestro objeto inicial, eliminando un extremo alternativo en cada una de estas copias y siguiendo el mismo proceso que antes.

Si hubierais borrado la forma inicial, no hay problema: basta con que seleccionéis cualquier pincel de la paleta y lo arrastréis al documento, para poder tener otra copia del original, que podréis manipular del modo habitual.
  Podemos crear piezas complementarias
Cambiamos el aspecto de nuestra curva

Al aplicar cada uno de los tres pinceles que hemos diseñado vemos como cambia el aspecto de nuestra curva: afilada en el extremo inicial, en los dos extremos o sólo en el final.

Por supuesto ésto sólo es el principio: pensad que podéis crear tantos pinceles y colecciones de pinceles como necesitéis. Por ejemplo: podríamos haber seccionado la forma inicial por su eje central vertical, separado la parte izquierda y derecha una cierta distancia y luego haberlas unido mediante líneas rectas. Con un pincel así podríamos obtener una curva con un grosor constante en su mayor parte, y que sólo en los extremos se fuera afinando. O si no queremos que la parte roma quede tan “rectangular” podríamos añadirle unos ligerísimos redondeos a las formas de las esquinas…

Cambiamos el grosor
Ah, y algo muy importante: podéis darle el espesor que necesitéis a través de la misma paleta donde habitualmente editamos el grosor de las líneas. Sólo una consideración: la anchura original que tuviera nuestra forma a partir de la que hemos creado el pincel será la misma que veremos aplicada cuando en la paleta “Stroke” (Grosor) indiquemos “1 pt”. Así que si necesitamos que los grosores que aparezcan cuando vayamos variando estos valores de la paleta sean reales, sería importante hacer que nuestra figura original tuviera realmente 1 punto de anchura (por el contrario, si creamos una figura con 3 cm de grosor, al utilizarla como pincel nos representaría una línea de 3 cm cuando en la paleta grosores le estuviéramos marcando 1 pt).
Cambiamos el color
¿Recordáis que en el paso “5” de la creación del pincel habíamos comentado que era conveniente activar el método “Tints”?. Nuestra figura original —la “materia prima” del pincel— tiene color negro, pero el hecho activar esa opción nos permite cambiar los colores a nuestros trazados generados con pinceles como en cualquier línea normal, y a través de la misma paleta de colores.

Una ardilla con trazos simples La misma ardilla con los pinceles creados
Fijaos cómo cambia el aspecto de un mismo dibujito al verlo con líneas de grosores constantes o con líneas de grosor variable, ¿no os parece que lo de la derecha ya empieza a tener aspecto de logotipo? (en mis años de diseñador gráfico he usado varias veces este truquillo cuando estaba seco de ideas o no había mucho tiempo para realizar una auténtica labor de investigación y desarrollo de un verdadero diseño “como Dios manda” :-P
Expandimos... ...y nos lo llevamos a 3D
Sólo recordad que si queréis llevaros esta figurilla a un programa externo, por ejemplo para extruirla o hacerle cualquier otro proceso, tendremos antes que “expandir” su contenido, generando las formas vectoriales que encierran nuestra forma (en realidad, tras aplicar la herramienta “Expand” nos generará la forma externa, pero también guarda el eje central —el trazado original— sin ningun relleno ni contorno. Nosotros decidimos si lo guardamos, por si acaso, o mejor lo desechamos.
Otros ejemplos Otros ejemplos
Como he mencionado antes, tomad este pequeño tutorial, y sobre todo este ejemplo concreto de las “líneas afiladas”, sólo como un punto de arranque. Esto no es más que la punta del iceberg, las posibilidades son muy grandes, facilitandonos mucho la tarea de hacer que una determinada forma (imaginad cualquier cosa bien compleja) “fluya” a lo largo de un trazado, o de muchos ;-)
Un texto sin deformar
Otro campo de aplicación: el de la manipulación tipográfica. Una de las operaciones más comunes dentro del grafismo es la de colocar una palabra o frase siguiendo la forma de una curva. Para ello, los programas vectoriales cuentan desde el principio con herramientas dedicadas, pensadas exactamente para eso…
El mismo texto siguiendo una curva
…aquí vemos la anterior expresión fluyendo a lo largo de una curva utilizando la herramienta diseñada a tal efecto. Si os fijais detenidamente veréis que el resultado deja bastante que desear: las letras se distribuyen siguiendo la curva, sí, pero no se adaptan —no se deforman— a lo largo de ella: si os fijais en la “W” entre la “G” y la “A”, la pobre queda de pena. Y la “L” tampoco está mucho mejor.
El mismo texto siguiendo una curva y descendiendo la línea base
Una pequeña mejora que podemos introducir consiste en hacer “descender” la línea base del texto, hasta conseguir que la curva quede alineada en el centro de la palabra. Así la cosa ha mejorado un poquito, pero seguimos viendo grandes imperfecciones. La verdad es que he ido a buscar un caso bastante “puñetero”, donde las letras son bastante anchas, y por eso se exagera bastante el problema ;-)
Utilizando los pinceles: mucho mejor
Pero fijaros como gana el resultado cuando convertimos nuestra palabra a pincel (para ello antes deberemos convertir el texto en trazados). Ahora todas las letras fluyen perfectamente a lo largo del recorrido, sufriendo las deformaciones pertinentes. Abajo os dejo una versión rápida en 3D.

Y esto es todo por hoy. En el próximo tutorial seguiremos viendo más usos interesantes de los pinceles :-)
la versión en 3D

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All images copyright Cristóbal Vila