Distorsiones, distorsiones, distorsiones
En Illustrator encontramos un potente conjunto de herramientas para crear distorsiones con el nombre “Envelope Distort” que nos sirven para manipular y deformar nuestros trazados vectoriales antes de ser exportados a Photoshop (para seguir trabajando en una determinada textura) o guardarlos como EPS e importarlos en nuestro programa favorito de modelado.
Es cierto que en el propio Photoshop encontramos alguna de estas herramientas, pero siempre es una ventaja poder añadir tales deformaciones a los trazados vectoriales y no directamente a los pixels de nuestra imagen. Y también es cierto que en la mayoria de paquetes de modelado tenemos algunas herramientas comunes para distorsionar (bend, twist, taper, etc) pero nunca deja de ser conveniente contar con tales efectos
si estamos creando complejos perfiles o motivos en un programa de apoyo al modelado, como es Illustrator.
Dentro de la categoría “Envelope Distort” el primer grupo de deformadores que encontramos son los “Warp”, que podrían considerarse como un conjunto de presets ya resueltos para resolver ciertas necesidades comunes de un modo sencillo y directo, y no vernos obligados a emplear la siguiente opción que analizaremos más abajo (que es la más potente, aunque nos suponga más trabajo).
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Para mostrar el efecto producido por todos estos deformadores vamos a usar un “checkgrid” (los que habéis seguido mis otros tutoriales y mi trabajo en general, ya sabréis que me gusta usar los checkgrids como herramienta para analizar lo que le ocurre a una textura cuando la aplicamos sobre un objeto).
Aquí lo usaremos para percibir con claridad lo que le ocurre a nuestro motivo vectorial. Veamos cómo reacciona al aplicarle todos los presets de “Warp” con sus parámetros por defecto: |
Fijáos que si visualizamos la estructura resultante en forma alámbrica (los outlines de Illustrator)
aparece una malla de deformación en forma de nodos con sus manejadores vectoriales, que podemos seguir editando manualmente para afinar el resultado.
Esta es una de las cosas que encuentro especialmente potente: no es un resultado “rigido” o “cerrado”, sino que resulta totalmente editable, modificable.
La forma resultante puede deshacerse usando la opción “Release” y además obtenemos un gran valor añadido: aparte de revertir la operación y recuperar la forma inicial, sin deformar, también obtenemos una malla de distorsión que posteriormente podríamos usar para aplicarla sobre nuestro checkgrid virgen (usando el tercer procedimiento descrito en este pequeño tutorial) o bien sobre un motivo mucho más complejo. Es decir, en un proyecto real podríamos usar un checkgrid para trabajar sobre él, luego ordenar un Release y posteriormente aplicar la malla distorsionadora sobre nuestro objeto complejo original.
La segunda opción que encontramos dentro de los Envelope Distort es “Make with Mesh”. Este es el verdadero núcleo o motor de deformación de Illustrator. Todas las opciones que teníamos en los Warps
no eran más que presets de deformaciones que también podríamos lograr usando esta nueva opción. En cuanto la elegimos nos pide que decidamos el número de filas y columnas que tendrá la malla deformadora con la que distorsionaremos nuestro objeto. Para ir probando elijamos primero unos números más bien bajos, por ejemplo 2x4:
Moviendo cada uno de los 15 nodos resultantes y modificando los manejadores bèzier asociados podemos deformar con total libertad nuestro objeto. Evidentemente será necesaria cierta práctica con los trazados vectoriales, ya que en este caso para cada nodo tenemos 3 manejadores de tangencia —en el caso de los nodos periféricos— y hasta 4 —en el caso de los internos— en lugar de los 2 habituales, que aquí sólo aparecen en las esquinas, lo cual puede resultar un poquillo “farragoso” si no estamos familiarizados con las bèzier.
A veces resulta práctico ocultar nuestro objeto y ver sólo la malla, trabajando en modo outline, ya que así nos concentramos mejor en el correcto flujo de todas las líneas.
Si abrís las “Envelope Options” veréis que hay un parámetro llamado “Fidelity”. Con él controlamos la fidelidad y precisión con la que nuestro objeto se distorsiona respecto a la malla deformadora. Seguramente lo encontraréis con un valor por defecto de 50.
En el caso de mi checkgrid lo he bajado a 25 para que veáis cómo en las zonas señaladas con la flechitas rojas aparecen unas pequeñas divergencias entre la malla de deformación y el objeto final. Podríamos pensar que lo ideal entonces es usar un valor de 100, para que así nos quede siempre prefecto.
Pues bien, es cierto que nos quedará perfecto, pero esto conlleva una pequeña contraprestación: fijáos cómo si expandimos el objeto usando un valor para Fidelity de 25, Illustrator nos entrega un resultado muy equilibrado en cuanto al número de vértices o nodos. De hecho cada cuadradito de nuestro checkgrid lo sigue generando con el mismo número de puntos que antes de ser deformado.
Sin embargo…
…si subimos la fidelidad a 100 es cierto que conseguiremos un resultado más exacto, pero al expandir al objeto Illustrator necesita utilizar muchos más puntos,
aumentando drásticamente la complejidad de nuestro objeto. Si lo vamos a exportar a Photoshop, probablemente esto no nos moleste, pero si queremos usar los trazados para seguir modelando algo, entonces la cosa cambia mucho: esta segunda opción es completamente ineficaz. Deberemos valorar qué nos conviene más.
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El tercer procedimiento que encontramos dentro de los Envelope Distort es “Make with Top Object”. Básicamente podría resumirse como “usar la forma de un objeto para distorsionar a otro” tal como avanzábamos un poco más arriba.
Veamos el procedimiento, que es fráncamente sencillo: |
Tenemos nuestro checkgrid, y colocamos encima (esto es imprescindible) nuestra “malla deformadora”. Da igual el color o grosor que le demos, lo importante es la forma.
A continuación seleccionamos la opción “Make with Top Object” |
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Y ya está. Yo realmente apenas he usado este procedimiento, si lo comparamos con los dos anteriores. Pero la verdad es que podemos imaginarnos multitud de ocasiones en las que nos podría venir muy bien (suponed que ya tenemos el “hueco” en el que debe ir un motivo, y por otro lado tenemos ese motivo sin deformar: ese sería un buen momento para usar esta herramienta). |
Para cualquiera de los procedimientos descritos aquí podemos usar una opción muy interesante: “Edit Contents”. De ese modo, después de hecha nuestra deformación podemos modificar los contenidos originales del motivo y ver cómo se modifican tras aplicárseles la distorsión.
Espero que encontréis este conjunto de pequeñas herramientas de apoyo tan interesantes como yo :-) |
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